Daniel Araoz

 

Un arrebato de humor cordobés

Por Jorge Stermieri. Marzo de 2009

 

 

En nuestro paso por Brasil, entrevistamos a Daniel Araoz, con quien entre mate y mate tuvimos una charla en la que costó mantenerse serio.

 

CO: ¿Sos habitué de estas playas?

D.A. Si, me encantan. Si bien hace 6 años que no venía, la verdad que estas playas son una cosa de locos, pero fundamentalmente el que es increíble es el brasilero.

CO: ¿por su hospitalidad?

D.A. Que se yo… ¡Son geniales! A ellos les das una birrita, un poco de música y está “tudu bem”… y te lo transmiten a vos. Yo creo que los ayuda el clima para estar así. Personalmente los admiro. Recién me compré este sombrero brasilero que es un despelote ¿viste? ¡Cuando vuelva a Buenos Aires con este sombrero la rompo! Je Je

CO: ¿Encontrás similitud entre ellos y los cordobeses? El buen humor de ustedes también es característico.

D.A.: Si… pero a nosotros nos tiene así de contentos el tinto y no tanto el clima. Ese vinazo que recorre nuestras venas es el que nos pone así de jodones…  ¿Y vos de donde sos?

CO: Soy del partido de La Costa, pero nacido en La Plata.

 D.A.: ¡Uy La Plata! ¡Que buena ciudad loco! Fue el primer lugar que conocí una vez que salí de Córdoba. Ahí tengo viviendo a mi primo Maquitos Juárez.  De todos modos hiciste una buena elección. La Costa es un lugar muy piola.

CO: Es evidente entonces que la personalidad de cada pueblo se debe a distintas variables…

D.A. ¡Claro! ¿No viste a los japoneses?  ¡Fijate la cara de culo que tienen cuando van por la calle! ¿No viste esa mirada con el ceño fruncido y los ojos entrecerrados?

 CO: ¿Será que a ellos también les llegó la crisis financiera global?

D.A: ¡NO! ¡Es esa costumbre de dormir en el piso! Todos los días se levantan hechos mierda, re contracturados. Por eso inventaron el karate y todas esas cosas… A las patadas y a los gritos descargan toda esa incomodidad…

CO: Te saco del plano sociológico… ¿Este año donde te encuentra el que te quiere ver?

D.A.: Me encuentran laburando… tengo que ganar guita para mantener mis cuatrocientas mil hectáreas y a la peonada de enanos que tengo.

CO: (Risas)

D.A.: No te rías… puede que la mía sea una elección particular, lo sé; pero yo le doy laburo a los enanos. Tengo cientos de gauchos enanos recorriendo mis campos en sus ponys… Es una belleza contemplarlos por las mañanas… (Risas)…

CO: Ok. ¿Y entonces donde estás laburando para mantener esa particular vida de hacendado?

cash-en-el-maipo-1D.A.: Estamos en el Maipo con “CASH”  un estreno de José María Muscari.

CO: ¿Una comedia?

D.A: Es una muy buena comedia de alto impacto, original y poco convencional.

CO: ¿Preferís el teatro a otra cosa?

D.A.: Sin dudas. El teatro es lo más grande que te puede pasar. El actor se hace en el escenario esencialmente.

CO: Pero hiciste bastante tele. Uno te ubica actualmente por tu laburo en “Compatriotas” con tu amigo Coco Silly, pero haz hecho de todo. Si no me equivoco arrancaste en “El Pulpo Negro” de Narciso Ibáñez Menta; pasaste por íconos como “Mesa de Noticias”, “La Noticia Rebelde”…

D.A.: El otro día me puse a ver unos de esos tapes viejos y me vi mucho más fresco e ingenuo. Pero ahora estoy atravesando una etapa más madura e interesante.

CO: ¿Siempre te expresás desde el humor?

D.A.: Elijo el humor porque me parece que puedo modificar estados de ánimo en la gente y eso me encanta. 

CO: ¿Hacer reír es un don?

D.A.: Puede ser, pero para mi el humor es toda una filosofía de vida. Es algo que uno elige, algo que se propone.  Encima en mi caso el humor es algo que me gusta y el que logra trabajar y vivir de lo que le gusta es un privilegiado.

CO: ¿En tu vida cotidiana es frecuente verte con buena onda, entonces?

D.A.: No siempre. Básicamente soy un trastornado y un cabrón. No soy como el chueco Suar que cuando se calienta hace pelota contra el piso su celular (ya no sé cuantos telefonitos cambió, je je), pero soy medio desquiciado… igual le meto onda, ¿viste?

 CO: ¿Por la costa vas a andar?

D.A. Por ahora no, pero quedate tranqui que cuando vaya te aviso antes, así me promocionás en la revista como hiciste con Capusotto.

CO: ¿Qué onda con Diego?

D.A.: Es un fenómeno, un capo, con el que no compartimos peluquero.

 CO: Che Daniel… ¡Se me acabó el agua del mate!
D.A.: Mientras ponés la pava yo me duermo una siesta. Te espero en el Maipo, si venís sos mi invitado.  Imagen 041